Alimentación viva:

Cómo he perdido 10 kilos en menos de 6 meses sin dietas restrictivas

En este artículo te voy a explicar cómo he perdido 10 kilos de grasa en menos de 6 meses sin ninguna dieta restrictiva y comiendo de todo.

A finales del verano del 2016, pesaba casi 76 kilos, por 1,56m.

No me gustan las balanzas, pero estoy contenta de haberme pesado, porque esto fue el detonante y me puso un toque de atención. 

Mi cuerpo se resentía de este peso, no tenía vitalidad y el colesterol empezaba a aparecer.

Era tiempo de retomar mi salud.

En 60 días he perdido masa grasa, mi silueta se ha refinado. He perdido 1 talla de pantalón.

¿Y ahora que he perdido los 10 kilos?

Mi desafío es continuar perdiendo por lo menos 5 kilos más en los próximos 6 meses y después mantenerlos. Pero estoy segura que con mis nuevas costumbres alimentarias, es decir, con la alimentación viva esto no sucederá. Y por supuesto continuar a hacer deporte de alta intensidad.

No te dejes guiar por las dietas restrictivas

En el ámbito de perder peso, hay miles de métodos y productos milagro.

La mayoría de estos métodos son totalmente ineficaces pero el mercado es tan importante (Un 61% de los españoles sufren de sobrepeso u obesidad) que los vendedores de dietas se permiten todo lo posible para venderte sueños (esperando verte al año siguiente).

Todo el mundo ha oído “Pierde 5 kilos en 1 semana” o “El nuevo régimen de los famosos”… El problema de estas dietas es que no te aprenden a bien comer a largo plazo, y tarde o temprano retomarás los kilos perdidos… (Lo sé, lo he vivido…)

En este artículo no te voy a hacer falsas promesas . Es imposible de predecir si vas a perder 2 kg, 5 kg, 10 kg, 20 o 50 kg siguiendo mi método.

Pero una cosa es cierta y segura: Si aplicas nuestros consejos tu salud mejorará y vas a empezar a perder grasa a lo largo de los días, encontrando una vitalidad como nunca.

¿Qué es la Alimentación Viva?

No es lo que piensas, no te voy a decir de comer animales vivos…

Los “alimentos vivos” son todos los alimentos que tienen “vida”. Son extremadamente nutritivos y perfectamente adaptados para los seres humanos.  

Su punto en común es que son comestibles en su estado bruto, en crudo; están llenos de azúcares buenos o de buenas grasas, además de contener muchos nutrientes y vitaminas.

Para bien entender el concepto de “alimentación viva”, mira simplemente estas hojas de lechuga con agua: tienen tanta vida que pueden volver a crecer.

 

Alimentación viva vs Alimentación muerta

  • Los “alimentos muertos”: Aportan demasiada energía y contienen pocos nutrientes y vitaminas:

– Los productos a base de trigo refinado: pasta blanca, pan blanco, pizza…

– Las bebidas azucaradas, tipo sodas, llenas de azúcar.

– Las galletas, bizcochos hechos con harina blanca y azúcar blanco refinado.

– Los carbohidratos, fécula, arroz blanco, patatas…

– Los productos industriales: golosinas, chicles, platos cocinados de bajo coste…

– Etc.

  • Los “alimentos vivos”: Aportan a tu cuerpo una energía de primera calidad, vitaminas, minerales, oligoelementos, enzimas…

– Las frutas dulces: plátanos, tomates, moras, fresas, albaricoques, sandías, melones, manzanas, uvas, peras,

naranjas, pomelos, kiwis, granadas, caquis, frambuesas, mango…

– Las frutas grasosas: aguacate, coco, olivas, nueces de macadamia, nueces, almendras, pistachos, avellanas…

– Las hojas verdes: lechuga, canónigos, espinacas, acelgas…

– Las verduras: brócolis, zanahorias, coles, pepinos, calabazas, ajos, cebollas, puerros, rábanos, espárragos…

– Los zumos de frutas y verduras y los batidos o smoothies frescos.

– El té y las infusiones.

– Etc.

Tu cuerpo necesita los “alimentos vivos” para funcionar correctamente. Sin los aportes en vitaminas y minerales se debilita y funciona al ralentí.

Es por ello, que tienes que aumentar la ración de alimentos vivos e intentar comer una gran parte en crudos, para no perder los nutrientes durante la cocción. Ya que a partir de 42ºC algunas vitaminas desaparecen.

A pesar de todo lo que has oído o lo que te han dicho hasta ahora, los carbohidratos no deben ser la base de tu alimentación. Son alimentos prácticos y económicos que sólo nos aportan michelines.

Pirámide alimentaria, actualizada

Seguramente has visto la pirámide alimentaria clásica:

Siguiendo los consejos de la pirámide clásica, es muy difícil perder peso.

A continuación te muestro la pirámide alimentaria actualizada, la que todo el mundo debería conocer:

 

En ella, la base alimentaria son las frutas y las verduras. Adaptando esta pirámide alimentaria, conseguirás perder peso de forma duradera. Es lo que sigo yo desde mitad del 2016.

¿Qué hago si no me gustan las frutas y las verduras?

Esta reacción es muy común y es “normal”.

¿Sabes por qué? Pues porque estamos genéticamente programados para ser atraídos hacia los alimentos más calóricos.

En la época de nuestros antepasados, cuando tenían la posibilidad de elegir entre una fruta o un trozo de miel, elegían la miel. Ya que tenían que comer alimentos calóricos, porque no sabían si al día siguiente iban a encontrar comida.

Hoy en día, nuestro cerebro sabe que los armarios y las neveras están llenos de comida, pero  nuestro cuerpo no lo sabe. Es por ello que nos va a dirigir hacia los alimentos más calóricos.

Pero tienes que saber que contra más “alimentos vivos” comemos, más nos gustan.

Cómo me gusta ir al mercado o al supermercado y encontrarme tantos colores en la sección de frutas y verduras. 🙂

Los micro-nutrientes te harán perder grasa de forma indirecta

Al principio, solo el hecho de comer “alimentos vivos” te impedirá de comer alimentos con calorías vacías.

También, aunque es bastante obvio, si aportas a tu cuerpo las vitaminas y minerales que necesita, las funciones de eliminación volverán a restablecerse por sí solas.

La pérdida de masa grasa se hace por medio de la eliminación de toxinas en los intestinos y los riñones. Es, así, esencial y primordial de aportar elementos limpiadores y regeneradores para optimizar estas funciones.

¿Por dónde empezar para perder peso y aumentar la vitalidad?

  • Aumenta, sobre la marcha los “alimentos vivos” hasta alcanzar el 50% de tu alimentación.
  • No comas “guarrerías” con los “alimentos vivos.
  • A parte de los “alimentos vivos” puedes completarlos con productos animales (huevos, carne, pescado salvaje) para aportar ácidos grasos y proteínas. Para los vegetarianos, o los que quieran cambiar, completa con quinoa, arroz salvaje, boniato, etc.
  • Resérvate momentos de “placer”, llamados cheat meals. Te permitirán darte un placer 1 o 2 veces a la semana sin impedirte llegar a tu objetivo de perder peso.
  • Practica también una actividad deportiva adaptada a tus capacidades. Practica lo que más te guste.

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