Si quieres optimizar el aporte calórico y tener una buena digestión, hay una regla: No hay que mezclar los azúcares y las grasas en una comida. 

Nuestro cuerpo funciona con 2 fuentes de energía:

  • Los azúcares o glúcidos: frutas, miel, legumbres, azúcares refinados.
  • Las grasas o lípidos: carnes, pescados, furtos secos.

Las proteínas, en cambio, no son una fuente directa de energía. Su función es la reconstrucción celular.

¿Cuál es el interés para seguir esta regla y cómo puede ayudarte a no engordar y a mejorar tu digestión?

Volvemos a la insulina, la hormona que es secretada por el páncreas y que sirve para disminuir el nivel de azúcar en la sangre.

Cuando consumimos las grasas al mismo tiempo que los azúcares, estos perturban el efecto de la insulina. Como el nivel de azúcar en la sangre debe ser estable, el páncreas se ve solicitado de nuevo para segregar más insulina y poder llegar a bajar la cantidad de azúcar en la sangre.

El problema es que al final hay tanta insulina en la sangre que el nivel de azúcar en sangre es demasiado bajo, pudiendo llegar a la hipoglicemia (falta de azúcar en la sangre).

Esto puede explicar la sensación de hambre después de algunos minutos u horas después de haber comido una comida abundante. Además la digestión es más difícil y puede llegar a ser molesto para algunas personas.

Pero al final, no podremos comer nada…

No es cierto. Hay multitud de combinaciones posibles para tener una digestión óptima y un aporte calórico inteligente.

Hay que tener cuidado con los alimentos refinados y transformados que contienen directamente azúcares y grasas, como las chips, las patatas fritas… Así que tenemos que evitarlas al máximo.

La cocina moderna utiliza mucho el trio TrigoLecheAzúcar pudiendo tener la impresión de que no existe ninguna receta posible sin estos alimentos.

Pero mira todas las combinaciones que hay en el mercado con alimentos vivos:

Ten en cuenta la nueva pirámide alimentaria

La pirámide alimentaria que nos han enseñado siempre contiene alimentos nocivos para el cuerpo. Es la siguiente, la que a partir de ahora deberás evitar:

Este tipo de régimen alimentario basado en azúcares lentos, productos lácteos sin moderación, practicado a diario es muy nocivo para el organismo.

El “régimen paleolítico“, muy de moda en este momento, se inspira de la manera de comer de nuestros antepasados cazadores y recolectores. Hay que saber que nuestro patrimonio genético apenas ha cambiado en los últimos 2 millones de años (menos el 5% de evolución). Así que todavía estamos diseñados para digerir los mismos alimentos que antes. Los científicos no están todos de acuerdo con respecto al régimen alimentario de nuestros antepasados, pero una cosa es cierta: comían únicamente alimentos vivos, los que provenían de la naturaleza.

Las personas que han leído este artículo han leído también:   La insulina: la hormona que nos hace aumentar de peso cada día...

Así que, con la nueva regla y la idea de comer únicamente alimentos vivos, aquí tienes la nueva pirámide alimentaria, que experimentamos desde hace un tiempo y que numerosos estudios han sido demostrados:

  • 4º PELDAÑO: plantas medicinales y remedios naturales (opcional)
  • 3º PELDAÑO: a comer con moderación: arroz salvaje, boniatos, cereales sin gluten, miel, cacao...
  • 2º PELDAÑO: frutos secos, fruta seca, proteínas animales (priorizar la carne de buena calidad y el pescado salvaje) y huevos (a poder ser huevos ecológicos: código 0 en el carón)
  • 1º PELDAÑO: LA BASE DE LA PIRÁMIDE: todas las frutas y todas las verduras

Esta pirámide es una verdadera bomba de nutrientes y de buenas calorías. Respetándola, no tendrás ninguna carencia y tu cuerpo estará perfectamente alimentado.

No pasa nada si esta pirámide no refleja tu alimentación actual. Es una forma de alimentarse casi perfecta cuyo objetivo es de aproximarse lo máximo posible. Es un nuevo modo de vida que debes empezar.

Por nuestra parte, la aplicamos al 85-95%. Porque de vez en cuando hay que darse un pequeño placer. En alimentación se le llama cheat meal (o comida trampa) y la ventaja es que no tienen ningún impacto sobre mi peso ni mi salud, porque es algo ocasional.

La ventaja de comer alimentos vivos es que no tienes que preocuparte de pesar cada gramo de tu plato. Puedes comer tanto como quieras. Tu cuerpo ya te dirá cuando parar.

Lo más importante es de respetar las buenas combinaciones alimentarias y de estar a la escucha de tus necesidades.

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